Diciembre 14, 2006

El Ladrillo

Archivado en: Hogar — Administrator @ 12:20 pm

Es a la vez el más simple y el más versátil de los materiales, el más ubicuo y el menos valorado, tal vez debido a que resulta demasiado familiar. El ladrillo es uno de los materiales de construcción más antiguo y su historia se remonta a los orígenes mismos de la civilización.

El ladrillo de barro o adobe se inventó entre el año 10000 y el 8000 antes de cristo, el ladrillo moldeado se desarrolló más tarde, en Mesopotamia, alrededor del año 5.000 antes de cristo. El ladrillo cocido data, aproximadamente del año 3500, también antes de cristo. A partir de él la construcción de estructuras permanentes fue posible. La cocción le asignó al ladrillo la resistencia de la piedra, pero con la ventaja adicional de que se le podía dar forma con mayor facilidad y ofrecía además infinitas posibilidades ornamentales. Más tarde, con el esmaltado, no sólo fue posible realizar ricos ornamentos de ladrillo, sino producirlos en colores vivos. Los antiguos romanos construyeron muchos de sus grandes edificios con ladrillos. La combinación de ladrillo y hormigón para la estructura del panteón y de las grandes termas de Caracalla ha sido celebrada y señalada siempre, pero el empleo del ladrillo en la ingeniería y la forma en que era empleado en la decoración en el siglo II antes de cristo se pasa por alto con increíble frecuencia.

Bizancio perfeccionó el sistema de fabricación del ladrillo romano y alcanzó niveles de perfección sorprendentes aún hoy, por ejemplo con la gran Iglesia de Snta Sofía. En Asia, china desarrolló métodos para la fabricación de ladrillos con resultados notables en la resistencia y durabilidad de cada pierza, ejemplos que aún hoy se pueden apreciar en la Gran Muralla y en las antiguas Pagodas. Pero en la búsqueda del origen debemos remontarnos mucho más atrás en el tiempo. El ladrillo más antiguo del mundo se descubrió en 1952 en las excavaciones de Jericó, a orillas del río Jordán, gracias a un equipo internacional de arqueólogos dirigido por Kathleen Kenyon. Cuando emepezaron las excavaciones, los erstos de la antigua ciudad se limitaban a un gran túmulo. Se trataba de una conlina que se fue formando durante miles de años en las ruinas de sucesivos asentamientos situados unos sobre otros. El de Jericó fue particularmente importante, pues se descubrió que contenía los restos de uno de los poblados más antiguos descubiertos hasta la fecha. De hecho era tan antiguo que se lo ubica en el Neolítico o la Edad de Piedra, período anterior a la invencíon de la alfarería o al descubrimiento de los metales. hasta entonces todos creíamos que la alfarería había surgido al mismo tiempo que las primeras comunidades sedentarias. Esta célebre excavación dejó claramente demostrado que el ser humano habiá cosntruido asentamientos antes del uso de la alfarería, cuando solo contaba con simples herramientas de silex. Estas ciudades primitivas se construyeron con ladrillos de barro. En las ruinas de Jericó se encontraron dos tipos de ladrillos. Los más antiguos datan del período que Kenyon calificó como neolítico precerámico “a” entre el 8300 y el 7600 antes de cristo, variban de tamaño y median aproximadamente 260 X 100 X 100 milímetros. Estos ladrillos primitivos tenían una forma similiar a una barra de pan y se hacían escarbando barro del suelo con la ayuda de un palo, mezclándolo con agua y amasándolo hasta darle una forma más o menos rectangular. Se secaban exponiéndolos al abrasante sol de las tierras de Oriente Próximo y una vez secos se empleaban para construir gruesas paredes, colocándolos en hileras y utilizando barro como mortero.

El segundo tipo de ladrillos que se encontró en Jericó era más trabajado. Calificado com o “ladrillo de caña”, se lo ubica en el Neolítico pre cerámico “b”(entre el 7600 y el 6600 antes de cristo) y tenía una forma muy similar al anterior, pero era más largo, fino y consistente, con un tamaño de 400 X 150 X 150 milímetros. Se los marcaba en la superficie superior con espinas de pescado o con la huella del dedo pulgar. En climas de estas características se pueden construir paredes de barro sin la necesidad de utilizar ladrillos, pero el ladrillo secado al sol, o adobe, que es el término correcto, tenía una serie de ventajas. Primero los ladrillos se transportan con mayor facilidad que el barro, por lo que la pared se podía construir a mayor distancia de la fuente de obtención de los mismos. Segundo y más importante aún, la pared de ladrillos era más resistente, dado que cada ladrillo estaba totalmente seco cuando se lo colocaba. Luego, el ladrillo eliminó la necesidad de utilizar un soporte para sujetar a ambos lados de la pared para mantenerla recta mientras el barro se secaba, pues, en realidad, el ladrillo actuaba como un encofrado permanente. A pesar de que los ladrillos de Jericó son los más primitivos descubiertos a la fecha, es improbable que se trate de un caso aislado, por lo que se cree que hacia el séptimo milenio antes de cristo, la idea de hacer ladrillos a mano estaba ya bastante extendida. El gran problema de esos ladrillos estaba en su irregularidad, por lo que muchas veces dificultaba el encaster correcto. El siguiente paso fue el desarrollo del ladrillo moldeado, que supuso una importante revolución en estos primeros intentos de fabricar casas de ladrillos.

Share and Enjoy: These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • bodytext
  • Bumpzee
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Furl
  • Mixx
  • NewsVine
  • Reddit
  • StumbleUpon
  • YahooMyWeb
  • Google

No hay comentarios »

Aún no hay comentarios.

Suscripción RSS a los comentarios de la entrada. TrackBack URL

Deje un comentario

You must be logged in to post a comment.