Archivos para Septiembre, 2008
Las comidas de Navidad
En pocas ocasiones, a lo largo del año, se presenta la oportunidad de reunir a todos alrededor de la mesa. Desde los abuelos hasta el último nieto estarán presentes… y hay que complacer a todos. La Navidad es motivo de agasajo familiar, siendo la comida y la bebida partes importantes del entretenimiento. En nuestro país, estas fiestas se han encarado siempre de la manera más tradicional, como un hilo inquebrantable que nos une con nuestras lejanas raices europeas.
Al efecto hemos elaborado una serie de recetas que se adecúan a las circunstancias especiales para la mesa celebratoria. Son recetas que no demandan demasiado tiempo en la cocina, ni complican demasiado la vida, ni ponen a prueba nuestras digestiones. Esperamos entonces, que la presente publicación ayude a todos a participar de unas fiestas especiales disfrutando de los más ricos encuentros.
Comentarios útiles
Las bebidas, elemento esencial
Las bebidas forman un capítulo importante en la organización de cualquier día de verano; más cuando transcurren al aire libre y al sol. La gama de posibilidades es inmensa y pasa por todas -o casi todas- la variantes imaginables; desde las bebidas sin alcohol, hasta las más sofisticadas mezclas.
Las bebidas sin alcohol son quizá las más numerosas e incluyen no solamente las populares gaseosas y jugos de frutas, sino variantes algo más refinadas como el té helado, por ejemplo.
Como decorar las comidas todo el año:
Remolachas o zanahorias cocidas, cortadas primero en rodajas y después recortadas en diversas formas. Para caldos, una tajada de limón salpicada con perejil picado. En sopas cremas, especialmente con la sopa de papas, zanahoria rallada en lugar de cebolla de verdeo picada. Una cucharada de yogurt o de crema de leche con algunas gotas de limón. Para consomé, bata una o dos yemas, improvise una manga con papel de aluminio y derrame el batido de yemas sobre la sopa hirviendo; ya en sus tazones, formando una filigrana decorativa. Champignones en conserva o frescos, cortadas en rodajas a lo largo. Y, claro está: el tradicional queso parmesano rallado.
Las enfermedades estivales y la alimentación
En los meses de verano son típicos los transtornos intestinales. No es conveniente ignóralos. Hay
que recurrir a un médico si se presentan, especialmente si los pacientes son niños.
Un modo eficaz de prevenir estas enfermedades es cuidar la alimentación. La ingestión de comidas
excesivamente frías puede producir trastornos; por ello no es conveniente ingerir alimentos
inmediatamente después de sacarlos de la heladera si han sido expuestos a muy bajas temperaturas.
Será mejor dejarlos, por lo menos un cuarto de hora a temperatura ambiente para que pierdan su
peligrosa frialdad.
La limpieza de las frutas y verduras es fundamental. Más aún si serán consumidas crudas. Dos gotas
de lavandina por cada litro de agua eliminarán todo tipo de parásito que no desaparecería con un
lavado normal. Es conveniente dejar en remojo durante una hora las frutas o verduras, para mayor
seguridad.
Por otro lado, el cuidado de las digestiones, procurando no bañarse ni tomar sol durante su
transcurso, disminuirá aún más las posibilidades de padecer estos molestos trastornos.
Los platos de verano se presentan:
Los platos fríos han sido siempre estimulantes. Por lo general, una selección de hortalizas variadas
componían una entrada o un acompañamiento de otras comidas.
Con el tiempo, han visto crecer a su alrededor la imaginación, y así, de la sencilla ensalada, tan
común, hoy ha pasado sofisticadas combinaciones, las cuales permitieron descubrir recetas muy
originales y sugestivas.
Todos los ingredientes caben en una denominación tan amplia como la de “platos fríos” y, con el
tiempo y el crecer del arte culinario, ya no sólo son los vegetales los únicos llamados a ser
imprescindibles; pescados, carnes, legumbres e incluso frutas forman parte de los elencos de los
platos fríos. Y algo que, normalmente, se reserva para los meses calurosos hay se ha sofisticado de
manera tal que, pueden tener la misma importancia que un elaborado plato principal.
Son una variedad de platos que generalmente se toman antes de comer, y se sirven de entrada al
almuerzo o la cena. Los hay fritos, preparados con salsas, fiambres, carnes, huevos, hortalizas,
frutos de mar. Son una especie de calidoscopio, muestrario de lo que una comida puede ofrecer. Se
asemejan al prólogo de una obra, son imaginativos y despiertan la fanatasía.
Damazcos combinados con Nísperos
Ingredientes para 6 porciones:
1 y 1/2 kg. de damazcos, 1 y 1/2 kg. de nísperos
6 cdas. de azúcar, 1 vaso de vino oporto
Preparación:
Se pelan los damazcos y los nísperos quitándole las semillas y partiéndolos por la mitad, se echan en una cacerola con un poco de agua y dos cucharadas de azúcar y se cocinan unos diez minutos, cuidando que no se deshagan. Una vez fríos se van cortando en forma de gajos y se ponen en una fuente formando un círculo de manera que las frutas se alteren. Espolvoreamos por encima con el azúcar y añadimos el oporto. Se lleva a la heladera unas horas antes de servir.
Bananas y yogurt
Ingredientes para 6 porciones:
1 kg. de bananas
2 potes de yogurt
1 taza de nueces picadas
Preparación:
Se pelan las bananas y se cortan en rodajitas, en una ensaladera se mezclan con el yogurt; se dejan reposar en la heladera por un espacio no menor al de una hora. En el momento de servir individualemente se rocía por encima con las nueces molidas.
Ensalada de frutillas y melón
Ingredientes para 6 porciones:
1 melón
350 gr. de frutillas
1 naranja
2 cdas. de azúcar 1 ramita de menta
1 copita de vino blanco seco y el jugo de medio limón
Preoparación:
Se abre el melón quitándole la piel y las semillas y trozando la pulpa en cubitos. Las frutillas se lavan bien y se les quita los cabos, cortándolas en mitades a lo largo. Tenerlas algún tiempo macerando con el jugo de limón.
Exprimimos la naranja, colocamos su jugo y los reservamos. En una cacerola pequeña, hervimos con dos dedos de agua, el azúcar y la ramita de menta. Cuando, de esto último, obtenemos un almíbar fino, quitamos la menta y añadimos el jugo de la naranja y el vasito de vino. Revolvemos. Con la mezcla obtenida bañamos las frutillas y el melón que hemos dispuesto en cazuelas de barro o porcelanas individuales. Podemos adornar con hojitas frescas de menta.
Torta noruega
Ingredientes para 6 porciones:
3 huevos, 250 gr. de azúcar, 4 cdas. de gelatina disuelta en agua fría
1/4 de crema de leche, jugo y ralladura de limón y del naranja
Preparación:
Se baten las yemas con el azúcar hasta que queden espumosas. Se mezclan con la gelatina, el jugo y la ralladura del limón y la de naranja. Dejándolo todo en un sitio fresco hasta que comience a espesarse, entonces incorpora poco a poco la crema batida y, por último, las claras batidas en dos cucharadas de azúcar. Se unta un molde con manteca y se echa el batido; se lleva a la heladera hasta que cuaje. Se puede adornar con crema y gajos de naranja.
Ensalada de frutas y queso
Ingredientes:
2 naranjas
4 manzanas
2 mandarinas
300 gr. de queso fresco
1 vaso de yogurt
Preparación:
Se cortan las frutas en pequeños trocitos. El queso se debe cortar en triángulos amplios, pero no gruesos, ya que sobre ellos montaremos las frutas, que mezcladas con el yogurt dispondremos en forma irregular.
Ensalada tropical
Ingredientes para 4 porciones:
1 lechuga
100 gr. de frutillas, 1 manzana verde
100 gr. de nueces, 100 gr. de ciruelas
50 gr. de coco rallado, unas hojas de apio
1 cda. de jugo de limón y mayonesa
Preparación:
En una ensaladera plana se coloca primero un lecho de lechuga, colocando encima todos los ingredientes y decorando la ensalada con las nueces y las ciruelas sin carozos. El plato debe servirse ligeramente frío.
Ensalada de arroz super
Ingredientes para 6 porciones:
400 gr. de arroz 200 gr. de atún 150 gr. de arvejas 80 gr. de queso Gruyere
1 ají morrón, salsa golf cebolla picada
2 tomates
50 gr. de aceitunas negras, 1 huevo duro
aceite, perejil, limón y sal
Preparación:
Se cocina el arroz en agua salada hirviendo, durante veinte minutos, se escurre, se pasa bajo el chorro de agua fría y se coloca en una fuente, en donde se condimenta con una salsa preparada con aceite, limón, salsa golf, sal, pimienta, el atún, el perejil y la cebolla picados. Se remueve todo, se reservan algunas cucharadas de la salsa para añadir las verduras, con las que se adorna el arroz de la siguiente manera; tomates en rodajas muy finas, alternadas con rodajas de huevo, las arvejas esparcidas por toda la superficie, el pimiento cortado en tiritas colcado alrededor, las aceitunas en el centro, junto con el queso gruyere finamente cortado.










